El ajedrez integrado en el currículum.

 


Amigos/as ajedrecistas:

 

Tradicionalmente, la enseñanza de las disciplinas académicas ha estado

basada en la transmisión del conocimiento, por parte del profesorado,

de la manera más ordenada y clara posible, para que de este modo el

alumnado lo aprendiera y posteriormente pudiera repetirlo en el examen

tal como le fue explicado, a modo de copia. La función del profesorado

sería la de hacer de puente entre la Ciencia y el alumnado, mientras

que  la de estos últimos sería aprender pasivamente un conocimiento

ya dado. Esta concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje es

muy pobre y restrictiva, aunque todavía predominante en nuestros

centros educativos, y ha sido duramente criticada desde diferentes

posiciones y diversos autores:A) Críticas del enfoque psicológico,

como las aportaciones constructivistas de Coll, C., el enfoque Vygotskiano 

o el enfoque piagetiano, B) La crítica freiriana a esta concepción de

la enseñanza, denominada por él 'educación bancaria' y C) Críticas

procedentes de enfoques técnicos del curriculum, que demandan una

tecnificación, objetivización y profesionalización de todos los

elementos del currículum en aras de hacer de la educación algo 'más

científico y menos artesanal'.[1]

 

 

La reforma española de 1990, la LOGSE, inspirándose en alguna de

estas críticas, especialmente en el aprendizaje constructivista y el

aprendizaje significativo de Ausubel, plantea un cambio sustancial

en la concepción de la

 

 

enseñanza, lo que da lugar a cambios en los diferentes elementos

curriculares: asignaturas, modos de comunicación entre profesor/a

-alumno/a, evaluación, etc. Las principales novedades de la LOGSE

son entre otras la educación en valores, el enfoque transversal y el

papel activo del alumnado en el aprendizaje.

 

La Transversalidad y la didáctica del ajedrez. Un nuevo enfoque.

Aunque es un concepto difícil de definir y sobre el que es posible

realizar diferentes interpretaciones, podemos establecer la siguiente

definición general: "Los temas transversales son un conjunto de

contenidos educativos y ejes conductores de la actividad escolar que,

no estando ligados a ninguna materia en particular, se puede

considerar que son comunes a todas, de forma que más que crear

disciplinas nuevas, se ve conveniente que su tratamiento sea

transversal en el curriculum global del centro." Yus, R. (1996).

 

Dentro de esta definición y teniendo en mente el fin esencial y

último de la educación: 'fomentar el desarrollo pleno de la

personalidad del alumno/a', vemos que la enseñanza no ha de basarse

sólo en la transmisión de conocimientos, sino también que ha de

atender al desarrollo de actitudes y valores sociales como la tolerancia,

la educación para la paz, la multiculturalidad, la igualdad de sexos, etc.

Asimismo, la transversalidad plantea un enfoque global y holístico de

la enseñanza, luchando contra la 'parcelación' del conocimiento en

 

 

asignaturas con poca o ninguna relación entre ellas.

 

Asumida esta posición transversal de la enseñanza, la didáctica del

ajedrez ya no se entiende sólo como enseñar a jugar y progresivamente

ir mejorando el nivel de juego. A través del ajedrez vamos también a

desarrollar otros aspectos educativos y a relacionar la actividad con

otras esferas de la cultura, como por ejemplo la pintura, la fotografía,

la escritura y con el resto de las áreas del curriculum del centro. Esto

iría explicitado dentro del Proyecto Educativo del Centro (PEC) y del

Proyecto Curricular del Centro (PCC), estructurándose el horario de

ajedrez, el número de horas lectivas, sus contenidos, sus objetivos

y sus procedimientos de evaluación. Esta sería la imagen ideal del

ajedrez integrado de manera transversal en el currículum.

 

Por supuesto, semejante nivel de integración transversal en un centro es

difícil de lograr y en la mayoría de los casos, nos encontraremos con el

ajedrez como asignatura extraescolar y con una relación bastante excasa

con el resto de actividades y asignaturas del centro.

 

En todo caso, el ajedrez gracias a su propia naturaleza nos brinda la

posibilidad de desarrollar contenidos no solamente ajedrecísticos, de

gran importancia social y formativa para el alumno/a, a través de su

práctica. Antes de comenzar con los ejemplos, me gustaría resaltar el

papel activo del alumnado en el proceso de enseñanza-aprendizaje del

ajedrez, siendo ésta una de  las orientaciones psicológicas en la LOGSE.

Algunos ejemplos de la relación entre ajedrez y otros contenidos son los

siguientes, los cuales los clasificaremos en dos grupos, temas transversales

y áreas curriculares:

 

-Areas curriculares:

Matemáticas: Son innumerables los aspectos geométricos y matemáticos

del ajedrez: La regla del cuadrado, la paradoja del problema de Reti (En ajedrez

la distancia más corta entre dos puntos no es la línea recta), la semilla de Sissa,

el cálculo de variantes y posibilidades de jugada.

Idiomas: La diferente nomenclatura y significado de las piezas según el idioma

y sus diferentes traducciones literales. Por ejemplo, alfil en español, obispo, en

inglés o bufón en francés y que es una palabra, al-fil, originaria del árabe.

 

-Temas transversales:

Pensamiento crítico y racional: El ajedrez requiere un orden a la hora de pensar,

una planificación  secuencial y racional de las jugadas y del plan de la partida,

así como  un fuerte elemento de autocrítica, sobretodo en el análisis de las propias

partidas. La LOGSE establece como objetivos a desarrollar en el alumnado estrategias

de aprender a aprender y de toma racional de decisiones.

Multiculturalidad: La historia del ajedrez es un ejemplo de multiculturalidad, pues

el ajedrez actual es una mezcla de un juego griego y de uno indio, el chaturanga.

Y que fue traído por los árabes, consumados maestros, a España a partir de donde

se extendió por Europa. También el ajedrez nos permite conocer personas de culturas

diferentes en contextos de igualdad y respeto.

Educación para la paz: El ajedrez es un juego competitivo, pero no violento y en

el que para jugar es necesario que dos personas respeten unas normas (movimiento

de las piezas, orden de juego, pieza tocada pieza movida, etc.).

Igualdad de sexos: El ajedrez es una actividad que no discrimina ni por sexo, ni por

cultura. Aunque mucho nos quedaría por hablar del tan desgraciadamente extendido

y creído 'sexismo en ajedrez'.

 

Es tarea de los que disfrutamos jugando y/o enseñando ajedrez, el comprender y adoptar

este nuevo enfoque más global, más formativo y más complejo, pero también más

enriquecedor e interesante. Esto no significa que debamos suprimir las sesiones

puramente ajedrecísticas, los grupos de entrenamiento de alto nivel o que debamos

eliminar los contenidos de índole ajedrecístico de nuestras clases.  Pero si queremos

que el ajedrez sea verdaderamente formativo para la persona y que esté integrado como

área en el currículum, éste ha de ser el camino a seguir.

 

BIBLIOGRAFÍA:

-COLL, C.(1987) Psicología y curriculum. Barcelona: Laia.

-YUS, R. (1996) Temas transversales. Hacia una nueva escuela. Barcelona: Graó.

 

 



[1]Esta fue la concepción motora de la anterior reforma educativa española LGE, 1970.